martes 31 de marzo de 2009

SEGUIR ADELANTE

Tal vez todo lo que hoy nos preocupa y nos parece difícil e incierto con el tiempo se minimiza y nos damos cuenta que nos ayudó a crecer y a ser mejores cada día…

Momentos de prosperidad…otros de incertidumbre y preocupación…

De pronto cuando creemos tener todo en la vida alguien o algo derrumba nuestro castillo, nuestro imperio… y allí estamos nosotros…

A veces llenos de miedo, otras a la espera de que todo sea una pesadilla y tarde o temprano despertemos…

Pero nunca debemos perder la esperanza…

De pronto al mirar alrededor siempre tenemos algo que nos dice que podemos resurgir…

De todo debemos aprender… Aún cuando nos encontremos mirando con temor nuestro futuro, llenemos nuestro corazón y nuestra vida con un fuerte deseo de seguir…

Que nada ni nadie nos desaliente…

Somos nosotros los únicos que podemos elegir: Bajar los brazos ó seguir peleando.
La vida no es fácil a veces…

Pasamos por pruebas difíciles, pero siempre debe existir en cada uno de nosotros la fuerza necesaria que nos permita levantarnos y seguir caminando…

http://unmensajeparati.wordpress.com/

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miércoles 4 de marzo de 2009

LA FE DE LA MOSTAZA

Buen día a todos los lectores de este blog. Antes que nada quiero agradecerles infinitamente por sus visitas, ya que si no fuera por sus visitas entonces este blog no existiría. Mi deseo personal es poder llegar a cambiar tu forma de pensar, tu forma de ver las cosas, apagar lo negativo y encender lo positivo, hacerte saber que hay mucho más potencial en ti del que ya tienes y que puedes llegar a alcanzar cualquier cosa que te propongas con la ayuda de Dios, NO PRETENDO LLEVARTE O METER EN TU MENTE UNA RELIGIÓN, solamente quiero darte herramientas para seguir adelante cada día de tu vida y no dejarte caer por tus emociones; A continuación los dejo con una enseñanza bastante inspiradora, te pido que la leas muy detenidamente y que te vayas analizando a ti mismo, que medites y reflexiones mientras la lees. La siguiente enseñanza fue dada el domingo pasado (01/03/09) por el Pastor Cash Luna. Si quieres ver más, te invito a que ingreses a http://www.cashluna.org/


Espero tus comentarios y si tienes alguna duda no te quedes con ella, pregunta.

Creer es el principio de toda bendición. Para ser grande y alcanzar tus sueños debes tener la confianza de la semilla más pequeña y humilde.


Todos tenemos sueños que deseamos alcanzar. Lograrlo depende ser libres de toda atadura de pecado, aprender, adquirir conocimientos y no dejarnos dominar por nuestras emociones ni por el afán de riquezas. Estas condiciones son importantes, pero lo primero y fundamental es la fe.

Todo viene de Dios
En el 1er. libro de Crónicas 29:14 el rey David dice: Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos.

Cuanto tenemos lo hemos recibido de las manos del Señor. No hay nada que Dios nos pida que no nos haya dado. En otras palabras, podemos decir que del mismo cuero salen las correas. Imagina al rey David, poderoso, general de los ejércitos, hombre rico, y adorador del Señor, sin embargo nunca dejó de reconocer que cuanto tenía era regalo de Dios. Su posición nunca le quitó la humildad. Hay quienes con poquito se corrompen. La inteligencia y humildad de una persona se mide por su actitud frente al éxito. Si tiene poco entendimiento, un pequeño logro lo hará arrogante, pero si su entendimiento es grande, no habrá éxito o logro que lo envanezca.

Cuando alcances tus sueños y seas bendecido en abundancia recuerda ser como David y reconoce que lo que tienes lo has recibido de las manos de Dios. Jesús dijo lo mismo: Señor, ahora todos saben que lo que tengo de tus manos ha venido. Empieza desde hoy. Ve a tu casa y agradece por lo que tienes, desde tus muebles hasta tu suegra.

Es importante tener retos en la vida y luchar por ellos. Si te esfuerzas por ser el mejor en lo que haces, recuerda que tu potencial y capacidad vienen de Dios. Nada de lo que hay dentro del ser humano y de lo que le rodea es obra de sus manos, todo tiene su origen en el Señor y las habilidades con las que dotó a sus criaturas. Aunque el hombre quisiera imitar a Dios en su capacidad de crear vida y formara un Frankenstein, tendría que reconocer que está tomando elementos de la creación divina. De la misma forma, quien se gloríe de alcanzar un título universitario debe reconocer que la mente y entendimiento para obtenerlo viene de Dios. Dile una y otra vez a tu Padre: todo lo que tengo de tu mano lo he recibido.
En 1ra. Juan 4: 9-10 leemos: En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.
Incluso el amor que debemos profesarle, viene de Él. Si podemos ofrendarle sacrificio y entrega, es porque Él lo hizo primero y nos enseñó la forma correcta de hacerlo. La medida de lo que recibes es lo que das. Si quieres recibir poco, ofrece poco. Pero el Señor lo dio todo, no se reservó ni a su único hijo, así que merece también todo de nosotros.

Fe en el Señor
En Marcos 11:22 leemos: Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.

Jesús sabía que todos creían, pero les pedía que esa fe fuera puesta en el Señor. Cree en Dios. Tu problema no es falta de fe sino el mal uso que le das a la que ya tienes. Jesús no les reclamó falta de fe, sino que les pidió que creyeran en el Padre.
Marcos 9:22-24 Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.
En este pasaje un hombre habla del demonio que su hijo tenía dentro y ruega a Jesús que lo libere. Entonces el Señor le pidió que creyera por su milagro y el hombre reconoció que necesitaba ayuda para tener fe. El Señor puede hacer tanto como nosotros creamos. Su obra depende de nuestra fe. Los milagros ocurren y los sueños se alcanzan cuando nuestra fe les abre las puertas. Si tienes confianza en que Dios obrará, te relajas y dejas que tome el control de tu vida. Cuando alguien me pide consejo siempre digo: “Al que cree todo le es posible. Sucederá lo que creas que puede suceder. Dios puede sacarte de la tribulación si tú puedes creer que lo hará”. Él no te pide condiciones, solamente pide que creas.

Los cristianos dicen tener fe en Dios, pero muchas veces no son sinceros. Si tuvieran la fe que proclaman, tendrían una vida más gloriosa, pero deben ser humildes para pedir ayuda y luchar contra su incredulidad. Muchas veces se cambia la sinceridad por la imagen. No son movidos por lo que anhelan conseguir en Cristo, sino por lo que los hermanos dirán en la célula, en el trabajo o en su familia. Entonces viven frustrados. No asumas poses de fe en la iglesia. Si te cuesta creer, pídele al Señor que refuerce tu fe. Eso es tener una actitud sincera.

La palabra “sincera” viene del latín sincerum y significa “puro o sin mezcla”. Los romanos eran grandes escultores, pero cuando cometían un error con el cincel, arreglaban el defecto de la escultura moldeando los detalles con cera. Entonces, si alguien compraba una obra defectuosa, no lo notaba hasta cuando la cera se derretía con el sol. Otros utilizaban la cera para darle un color dorado y brillante a estatuas de menor calidad para que parecieran fabricadas con oro. Así que los clientes siempre pedían una escultura “sincera”. Ser sincero es mostrarte tal como eres y no como las personas pretenden que seas. La base fundamental de la fe es la honestidad e integridad delante de Dios. Nota que sólo después de sincerarse, el hombre del pasaje bíblico obtuvo el milagro de sanidad que buscaba. Dios se revela en la sinceridad.

Fe en ti mismo
En Romanos 12:3 leemos: Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Dios no pide nada que no haya proveído. Él te ha dado incluso la fe que necesitas para creer en sus Promesas, pero no la utilizas como debes. Crees en muchas cosas menos en Él. Incluso a veces la usas para argumentar en contra de su Palabra. Utiliza tu fe para atacar lo malo que te sucede y a favor de lo que Dios promete. No al contrario. El Señor te dio una medida de fe para que la uses en ti mismo. Logras lo que te propone si crees en lo que Dios te ha dado. Todo comienza con ese acto de fe que debe sustentar tu vida. Tus sueños se cumplirán cuando actúes como un hijo que confía.

El grano de mostaza
Mateo 17:20-21 nos comparte: Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará;y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno.

En la versión original no dice “poca” fe, dice “incredulidad”. Jesús nos da la clave para aumentar y reforzar nuestra fe: oración y ayuno. Cuando deseamos sanar a alguien, no debemos orar y ayunar por el enfermo, sino por nosotros para que crezca la fe y ser usados como instrumentos de la obra del Señor. El género de incredulidad no sale sino buscando a Dios con todo el corazón. Las cosas buenas suceden cuando erradicas tu incredulidad. Este pasaje de la Biblia pide que tengamos una fe como la del grano de mostaza, no de su tamaño minúsculo, sino de su temple y carácter, capaz de promover grandes cosas.

Mateo 13: 31-32 también nos ejemplifica: Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

Es importante que entiendas que estamos hablando del Reino de los Cielos, donde pueden alcanzarse todos los sueños. Nadie con sus ojos puestos en el reino de la tierra alcanza grandes logros, sólo con la vista en las maravillas del Señor se logran los milagros.

También es vital comprender que, como pequeñas semillas de mostaza, tenemos un gran potencial para crecer y dar frutos. Convéncete, si tienes fe y trabajas con tus ojos puestos en el Reino de los Cielos, llegarás a ser grande, aunque algunos te vean pequeño.

Jamás se menosprecian los inicios. La más pequeña de las semillas estaba convencida de su gran capacidad de crecimiento. Imagina a la semilla de mostaza junto a una de naranja, durazno o aguacate. No dejaría que la humillaran. Seguramente les diría: ahora soy pequeña, pero ya verán lo grande que llegaré a ser cuando me siembren, abonen y rieguen. No lo olvides, la Palabra te hará grande.

Nota que la Biblia dice que “se hace árbol”, no que “la hacen árbol”. Ella va más allá de su naturaleza y aunque está destinada a ser hortaliza, su fe la lleva a cambiar de especie y convertirse en árbol. No importa si es un árbol pequeño, lo importante es que trascendió sus propias fronteras y no se conformó con ser una hortaliza grande.

Además, viene la mejor parte, en sus ramas resistentes y frondosas anidan las aves del cielo. Las bendiciones del Señor anidan en las personas que luchan por sus sueños y crecen como la semilla de mostaza. Dios siempre hará algo más si usas tu fe para creerle y alcanzar tus metas. Confía en el Creador y en ti que eres su criatura. Eres su obra y te hizo maravilloso. Ten la humildad de imitar a la semilla de mostaza y al rey David. Lucha por llegar a ser más de lo que piensas y cuando lo logres dile al Señor “todo lo que tengo es tuyo, te amo porque me amaste y ofrendaré de lo que me diste”.

Tienes un gran potencial. Da gracias y bendice Su nombre, amor, fidelidad y misericordia. Recíbelo en tu corazón para que te ayude a realizar tus sueños.

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lunes 16 de febrero de 2009

Recobra tus sueños

Soñar es fácil, pero alcanzarlos requiere esfuerzo. Lucha por lograr todo lo que has soñado.
Es muy común abandonar y desechar nuestros sueños. Trabajar por alcanzarlos demanda constancia y dedicación. Compartiré cuatro consejos que te ayudarán a lograrlo.

Primer consejo: libérate del cautiverio El Salmo 126:1-2 dice: Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sión, Seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.
El Señor nos ha liberado del cautiverio del pecado para que podamos soñar. Es justo que le alabemos y demos gracias por el precio que pagó por nuestra libertad. En cautiverio no se puede soñar. Incluso los animales cambian de comportamiento cuando son cautivos. Las orcas en cautiverio son incapaces de mantener su aleta dorsal erguida. Es una manifestación de su tristeza y humillación.
Eres tan libre en Cristo Jesús como los sueños que tengas. Si ya eres libre, demuéstralo soñando y luchando por alcanzar tus anhelos. Soñar nos mantiene alertas, ilusionados, activa nuestra fe, nos impulsa a trabajar y esforzarnos. Cuando eres esclavo de algún vicio, del sexo ilícito, el soborno, estafa o corrupción, los sueños se convierten en pesadillas. Satanás quiere esclavizarte para que no sueñes. Sabe que si puedes soñar es porque eres libre por la sangre de Cristo. Cuando te liberas de un hábito nocivo y declaras a nuestro Señor Jesucristo como tu Salvador, la fe de ser alguien y poder hacer grandes cosas te renueva y te convierte en una persona entusiasta, llena de proyectos y deseosa de hablar con Dios. Justamente eso me sucedió el día que le entregué mi vida al Señor.
Los sueños están directamente relacionados con la mente y el corazón de cada persona. Si eres avaro y egoísta, difícilmente tendrás un sueño generoso. Pero si tienes buenas intenciones y tus sueños se relacionan con el beneficio de muchos, éstos se adhieren a tu corazón y tu mente, entonces tienes más posibilidades de alcanzarlos. Si sueñas con ser doctor y sanar a las personas, ten por seguro que todo obrará a bien. Serás más exigente y soñarás con un hospital para niños con cáncer. Los buenos sueños se amplían y fructifican. Por eso es importante que cuides tu corazón y expandas tu mente. Cuídate de ti mismo y de tus debilidades porque así cuidas tus sueños.
Dios hace cosas maravillosas con aquellos que tienen buenos sueños. Él hará algo grande si tu sueño es grande, pero primero debes ser libre. Tus logros serán tan grandes como los sueños que te atrevas a cultivar. Un día fuimos con unos amigos a la construcción del nuevo templo. Todos imaginábamos lo que habría en el lugar donde estábamos. Uno decía: “en esta silla donde me sentaré”, otro decía: “allá tengo mi parqueo reservado”, yo también les compartía: “justo aquí están las gigantescas pantallas que permitirán a todos aprovechar la Palabra”. No hemos soñado con vigas, concreto y cemento. Hemos soñado con un albergue para miles de personas que conocerán al Señor. El edificio es sólo un recurso, el sueño es alcanzar a todos los que imaginamos lavados con la sangre del Cordero y bautizados en el Espíritu Santo. Seguramente lo veremos realizado, así como soñamos y alcanzamos a cada uno de quienes hoy integran Casa de Dios.

Segundo consejo: Prepárate Mateo 13:19 advierte: Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.
Los sueños son como una semilla. La parábola del sembrador se aplica a toda siembra, sin importar cuál sea. Puede ser Palabra, cariño, conocimiento o actitudes. La segunda cosa que amenaza un sueño y que le impide fructificar es la falta de conocimiento. Si deseas ayudar a las personas enfermas, entonces debes estudiar medicina, además de orar a Dios y pedir el don de sanidad del Espíritu Santo. Si quieres ser jugador profesional de la liga de fútbol de Europa, debes cuidar tu cuerpo, estudiar en la academia deportiva, entrenarte y aprender. Se nota cuando las personas se preparan para alcanzar sus sueños, así como también es evidente cuando alguien quiere alcanzar algo, pero no sabe lo que está haciendo ni cómo lograrlo.
Un sueño se ve truncado por ignorancia. Es verdad que tampoco podemos ser omniscientes y saber todo, así que con humildad, busca a quienes puedan ayudarte y complementar tus conocimientos. Atraer a las personas ideales a tu equipo de trabajo también es una decisión inteligente para lograr todo cuanto te propongas. No lo olvides, para alcanzar tus sueños aprende, estudia y prepárate.
No es lo mismo querer que en el país haya justicia, que prepararse como abogado y llegar a la Corte Suprema y contribuir con ese sueño. Yo estaba ilusionado con predicar la Palabra. Estudié y llevé un curso sobre cómo hablar en público. Pero en ese curso enseñaban cosas que incluso violaban los principios de valores bíblicos. Entonces me arrodillé ante el Señor y le pedí ayuda. Le dije: “quiero aprender, dame tu Palabra”. Así que comencé a escribir mis prédicas. Al principio decía más gloria a Dios, amén y aleluya que mensaje. Entonces tuve que esforzarme para eliminar todo lo innecesario y finalmente desarrollé mi propia enseñanza sobre cómo hablar en público, basada en los principios del Señor. Adquirí conocimiento y entendimiento. Mi esposa es pastora ordenada por un Instituto Bíblico, yo tengo un Doctorado en Ministerios Pastorales, me preparé en las escrituras para poder dirigir con autoridad. Cuando entré al Modelo de Jesús y estudié los sistemas celulares existentes, oré y desarrollé el que Dios nos ha dado y que ahora funciona en muchas iglesias. Yo tenía un sueño que pudo haberse frustrado por falta de conocimiento, pero gracias a Dios no fue así.

Tercer consejo: No te dejes llevar por tus emociones Mateo 13:20-21 nos dice: Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.
El sueño puede durar poco si nos dejamos llevar por nuestras emociones. Incluso éstas son enemigas de la Palabra, porque la recibes con gozo, pero cuando viene la aflicción te desanimas. Muchos sueños corren el mismo riesgo de morir por las emociones. Temo a las personas altamente emocionales porque son inconstantes y no se sabe cómo reaccionarán. Los deportistas triunfadores son aquellos que dominan sus emociones. Hay personas que se inscriben en la universidad muy entusiasmadas. Si quieren ser abogados, se compran un maletín, el traje y la corbata, pero desisten a la primera tarea que les asignan. Cuando viene la aflicción y el esfuerzo se dan cuenta que no nacieron para esa profesión y buscan otra. Sin embargo, lo mismo les sucederá si deciden ser arquitectos o cualquier otra cosa, porque se dejan llevar por sus emociones y cambian de carrera una y otra vez.
Es irónico pero el gozo no hace nada por un sueño, la aflicción sí, porque logra asfixiarlo rápidamente. Alcanzan sus sueños las personas libres de ataduras, que se preparan y no se dejan dominar por sus emociones. En ciertas oportunidades he querido renunciar al ministerio. La presión y el trabajo son intensos. Las críticas y mentiras que se dicen de mi son duras. Para que te des una idea, multiplica por 2 las veces que has querido abandonar tu célula, el resultado son las veces que he querido dedicarme a otra cosa. No somos de acero, por su puesto que hay momentos de debilidad que nos impulsan a dejarlo todo, pero los impulsos no deben dominarnos. Sólo el Señor puede ayudarte. Si quieres ver realizado tu sueño, la convicción siempre debe ser mayor que la emoción y el sentimiento. De Jesús se dice que por el gozo puesto delante de Él, sufrió el oprobio y que verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho. Imagina que no hubiera aguantado la aflicción, no se hubiera cumplido su sueño de salvarnos. Demos gracias porque aguantó.
Recuerda que más de alguien depende de tus sueños. Quizá nadie te lo diga y nunca te lo reconozcan, pero la vida y Dios sabrán recompensarte por aguantar la aflicción que representa luchar por los anhelos. No pares de soñar, sin importar cuánto duela o los sacrificios que tengas que hacer, sigue adelante.

Cuarto consejo: Las mejores cosas de la vida no se adquieren con dinero Mateo 13:22 nos dice: El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.
El sueño se ahoga cuando nos dejamos seducir por el engaño y riqueza. Tus sueños pueden traer riqueza, si el dinero es producto de tu esfuerzo, no hay nada de malo. El engaño es pensar que la riqueza te dará algo que no tiene precio. Puedes comprar un regalo pero no una sonrisa, puedes comprar medicina pero no vida, puedes alimentar a una familia pero no comprar un agradecimiento. Puedes hacer una linda casa y aún así, perder un hogar. También puedes comprar un auto nuevo a tu hijo pero no lograr su buena conducta. El dinero no compra la felicidad.
Muchos desean hacer el bien y además prosperar, eso es bueno, pero no hay que dejarse llevar por el engaño de la riqueza. El afán de la vida no debe ahogarnos.
El famoso pintor colombiano Fernando Botero, es uno de los pocos artistas premiados en vida. Sus esculturas fueron expuestas en los Campos Elíseos, una de las calles más famosas del mundo, en el corazón de París. Ahora es exitoso, pero cuenta una historia conmovedora sobre sus inicios. Mientras esperaba que sus pinturas se vendieran, no tenía qué darle de comer a su familia. Entonces a una sopa de tomate le ponía unos ojos plásticos que había quitado a un muñeco. De esa forma, cuando sus hijos metían la cuchara en la sopa y sacaban los ojos, se asustaban. Este hombre literalmente aprendió una estrategia para espantar el hambre. Persistió en su sueño y logró alcanzar el éxito.
Otro hombre contaba: “mi padre me decía: si estudias en la milicia llegarás a general, si estudias para sacerdote llegarás a ser el Papa, pero yo continué pintando y soy Picasso”. El Señor nos ha hecho libres para soñar, así que lucha por alcanzar tus anhelos. Vale la pena hacerlo. Pídele fortaleza y constancia para conseguir todo aquello que es bueno para ti y tu familia.

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viernes 6 de febrero de 2009

La Verdadera Grandeza

Una tarde, mientras regresaba de la capital a su casa, el senador John Stennis fue asaltado a mano armada. A pesar de que Stennis entregó lo poco de valor que tenía, los asaltantes le dispararon dos veces, pegándole en el estómago y en la pierna. Los cirujanos del Centro Médico Walter Reed trabajaron más de seis horas para salvarle la vida.


Esa tarde también iba de camino a su casa el senador Mark Hatfield, que había tenido a menudo encontronazos con Stennis. Los dos estaban por completo en desacuerdo en cuanto a la política. Sin embargo, cuando Hatfield oyó en la radio lo que había sucedido, de inmediato se dirigió al hospital en su coche. Ya ahí, se percató con rapidez de que el personal del commutador estaba sobrecargado con las llamadas de los otros senadores, los reporteros y los amigos de Stennis. Le dijo a un operador: Sé cómo utilizar uno de estos equipos, déjeme ayudarlo. Lo ayudó a atender los teléfonos hasta el anochecer, cuando las llamadas disminuyeron. Luego, sin fanfarronear y calladamente, se presentó mientras se iba.

Mi nombre es Hatfield... estoy encantado de haber podido ayudarle en algo que concierne a un hombre al cual respeto profundamente.

Grandeza quiere decir estar libre de pequeñez, rencor, venganzas y prejuicios. Significa cuidado internacional, ayudar con modestia.

1 Samuel 16:7"Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón."

Fuente: El libro devocionario de Dios para papás, Editorial Unilit

Comentario: Cuantas veces hemos menospreciado al prójimo, mas cuando no nos ha tratado bien,cuántas veces hemos dejado de servirle como en este caso de necesidad, hemos de tratar a nuestro prójimo como nos gustaría ser tratados, es muy difícil a veces si guardamos algún resentimiento en contra de alguien, sin embargo Dios nos da perdón todos los días, porque nosotros no podemos perdonar ?... perdonemos y sirvamos.
Padre Bendito, Muchas Gracias, por el hoy, porque tengo vida, porque me he levantado con gozo y porque sé ciertamente que tú me bendecirás, permíteme servir a alguien hoy, Jesús ,gracias por tu perdón, gracias por tu misericordia, gracias por tu verdad, gracias por tu gran ejemplo, Espíritu Santo, Quiero hoy que me ministres con tu presencia, deseo de ti, anhelo estar contigo todo el día, sentirte como mi amigo, como mi protector, como mi guiador, ayúdame hoy a servir y ser ejemplo para todos, ayúdame a entender que la verdadera grandeza esta en el servir, en el nombre de Jesús. Amen.

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domingo 18 de enero de 2009

SIGUE ADELANTE

No te detengas en el camino!
No importa cuántas veces hayas caído, sino...Cuántas veces te has levantado!!! Lleva en tu mente la certeza de que cuando una puerta se te ha cerrado otra mas grande te espera abierta al final del camino!

Cuando sientas que las fuerzas te abandonan, recuerda otras veces, que sí estuviste sin ellas, y milagrosamente las cosas se solucionaron! Y todo esto porque actuaste bien y con la conciencia limpia, pero sobretodo porque... ¡Dios Estaba Contigo! Redobla tu fe y con ella alienta tu esperanza en la seguridad de que el mañana será mucho mejor.

Arriba ese Ánimo!!! Sigue adelante con la vista al frente y el paso firme, que nada te detenga! No combatas con nadie, pues tu mejor triunfo será aquelque logres sin combatir! Sigue a Dios por todas partes y no tendrás temor en tu vida, ni correrás ningún peligro.

Con Disciplina vencerás! Con Sinceridad triunfarás! Con Coraje te salvarás! Camina resuelto con el paso firme como el tren que retumba por las vías, como el relámpago que relumbra antes de avisarte! Lucha por cambiar a tu enemigo, y conviértelo en tu amigo. Ayuda a tus amigos a luchar, sin hacer ver que tú eres el maestro, sino aumentándoles su propia iniciativa.

No desmerezcas al que no es inteligente, préstale atención y ayúdale a incrementar sus propias fuerzas. Practica el arte del amor, avasallando la fuerza de tus enemigos. Frente al amor perderán su odio, y la victoria vendrá sola porque tú no has peleado. El odio es vencido siempre por el amor.

Si mantienes la fuerza de tu corazón, podrás luchar cuantas veces sea necesario. Si sientes que disminuye, entonces, mantente en guardia, pues el más pequeño fallo te traería malas consecuencias. Trata de mantenerte al abrigo de Dios, y evita en lo posible un enfrentamiento.
Triunfan aquellos que: Saben cuándo luchar y cuándo no, que saben discernir, y son visionarios. Si tus sentimientos, tu fuerza, y tu valor son mejores cada día y te conoces a ti mismo, conocerás a los demás.

No discutas con aquellos que se esconden en la profundidad de las sombras y son expertos en el arte de la envidia. Tu vuela por elevadas cumbres de los cielos y cuando tengas que combatirlos, actúa como el águila , planea primero, y luego caes en picada, con la velocidad del rayo, que destruye la ignominia. No tengas miedo en reconocer que eres bueno y talentoso... Eres hijo de Dios, Recuérdalo!! Él no está solamente en algunas personas, habita en todos y cada uno de nosotros.

Haz que tu luz se irradie, y verás que ayudas a que otras personas hagan lo mismo. Si brindas amor a aquellos que te odian, comprobarás que ese amor te fortalece. Recuerda que todos dejarán una huella inconfundible en tu corazón.

Descubre que hay suficiente bondad para creer en un mundo de paz. Una palabra generosa, un abrazo y una sonrisa serán tuyos, todos los días de tu vida, verás que el dolor que has vivido y los problemas que has experimentado, te siguen dando el Poder de Caminar por la Vida. Y no olvides que habrá seres cuyo amor y comprensión siempre estarán contigo.

ANIMO!!! SIGUE ADELANTE, que aprenderás DE CADA VEZ QUE TE LEVANTES!!!

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viernes 16 de enero de 2009

Para empezar el año


¿Qué hace cuando lo que la Biblia dice es contrario a lo que usted está viviendo?
Quiero comenzar haciendo una pregunta para que se ponga a meditar en algo. Cuando usted toma su Biblia, decide leerla, empieza a encontrar versículos que son promesas de Dios, que son cosas que El ha dejado escritas para que las vivamos, pero ¿qué hace cuando lo que la Biblia dice es contrario a lo que usted está viviendo? Por ejemplo, hay personas que leen que no debemos ser de los que piden prestado, sino de los que dan, pero, lamentablemente, a usted le toca pedir prestado porque no tiene para pagar el alquiler, para comprar regalos o porque no le alcanzó para comprar tamales.
¿Qué hace cuando las cosas que vive son contrarias a lo que aquí dice? ¿Qué hace si hay una persona enferma, pero en la Biblia dice que por su llaga somos sanados? ¿Qué hace si ve a una persona esclavizada a un vicio, y aquí dice que si el Hijo nos libertare, seremos verdaderamente libres? ¿Qué hacemos cuando nos enfrentamos a una Palabra y a una circunstancia que es contraria a esa promesa? Usted está en medio, y decide qué camino seguir. Aquí está hablando Dios, pero las circunstancias también dicen algo. ¿Qué hace? Hay personas que lo leen, lo creen por un tiempo y luego ya no, porque las circunstancias siguieron igual. Otras conocen bien la Biblia, pero esos versículos no han llegado a formar parte de su vida. Hay otro tipo de personas que es donde quiero que todos estemos; a las que les toca enfrentar circunstancias adversas a su alrededor, encuentran adversidad, obstáculos, pero deciden encontrar en la Biblia la respuesta a su situación y aferrarse a lo que Dios dice en esa Palabra, momento a momento hasta que lo que ahí dice, se cumpla.
Se debe cumplir en su vida lo que en la Biblia dice, pero nos encontramos en momentos donde lo que aquí dice no concuerda con lo que estamos viviendo. Hay momentos difíciles, tensos; a algunos hasta los enferman, pero son momentos para enfrentar y pelear. Hay personas que se deprimen, se abandonan en su pensamiento, no pasan de ahí. Pero hay otras que dicen: “Yo no voy a conformarme a vivir así, porque aquí dice una cosa distinta. Así es que debo de pelear, ser la persona que haga que esta bendita Palabra de Dios se cumpla, y no descansaré hasta que así suceda. ¿Sabe por qué hago esa pregunta, y me gusta que usted responda a eso? Porque de este lado se percibe cuando la gente está diciendo esa Palabra con la fe que lleva dentro.
No es una manipulación, es la intención que salga de usted esa convicción que lleva dentro de que lo que ahí dice, se cumpla. ¿Sabe qué estamos generando hoy? Que Dios nos oiga. Lo que hoy vamos a hablar, sí me interesa que Dios lo oiga. ¿Será que El oye? Ahora la pregunta es: ¿Será que Dios lo oye? Hay personas que cuando lo dicen, todavía dudan, porque hay oraciones que al día de hoy, no han sido respondidas, pero no es que El no lo haya oído o no vaya a responder. Nos vamos a unir para que de este lugar salga un aroma de fe que llame la atención de Dios, y usted pueda decir: “Dios me oyó”. ¿Qué hace cuando la Biblia le habla? Cuando llega a su mente, a su espíritu, a su corazón, ¿qué provoca en usted? Ya Dios le habló, pero no pasa nada; hay que negarse a vivir de la misma manera y pelear en el espíritu con todas las fuerzas hasta que ese versículo se cumpla. Hay gente que se abandonó en su enfermedad y no hay versículo capaz de sacarlo de ahí. Hay otros que se dejaron atar de tal manera que no hay libertad que los pueda hacer libres, porque no se dejan, no les interesa, o están conformes de vivir de esa manera.
Voy hablarle de tres personas; a una de ellas, la vi en una película. Ahí aparece un hombre con temores, inseguro, con un problema físico, y así lo escogió Dios y lo llamó. Y cuando lo hace, le pide algo. El nos pide que hagamos cosas, simplemente quiere que lo hagamos, no se fija en nuestras limitaciones. Lo llamó, le puso una misión y empezó a manifestarse el poder de Dios a través de él. Logra dirigir a un grupo de personas y los saca de Egipto, van por el desierto y, de repente, ven que hay una nube que los cubre, que empieza a caer pan de cielo cuando tienen hambre, y que de noche había una columna de fuego que los guiaba. Pero el momento más difícil fue cuando van saliendo de Egipto y su camino se acaba, se encuentra frente al mar. Y empezó a pensar que quizás se había equivocado, que ese no era el camino a seguir. Pero no era eso, iba bien.
El problema fue que este hombre se subió a una montaña y empezó a ver que venían caballos, una fila enorme de gente a caballo que venía tras de ellos, eran sus enemigos. Esos hombres estaban en medio de un ejército de malvados y de un mar que no los dejaba seguir. Ellos pensaban en regresar, entregarse y volver a Egipto; le decían: “Te equivocaste, ese tu Dios nos trajo aquí para que muramos, te equivocaste tú y Él”. ¿Qué hacía este hombre ahí? Y usted ha estado en ese punto, donde ya no puede seguir y lo vienen siguiendo las circunstancias, los problemas. Hay momentos en la vida que son el escenario perfecto para que el poder de Dios se manifieste sobre su vida, porque es lo único que queda, esperar. No hay otra. Le tiemblan las piernas, no sabe cómo reaccionar, ¿qué hace en ese momento? Lo único que queda es mirar al cielo de donde viene su socorro y ahí está el Dios todopoderoso que le va a responder. Su Dios es raro, es extraño. Dios hubiera podido mandar un rayo y se queman todos los soldados del Faraón; o hubiera podido hacer que los caballos se vuelvan locos y que se regresaran. Pero Dios no hizo eso, sino que le dice a Moisés: “Levanta tu vara, extiéndela”. Y empieza el mar a moverse a tal punto, que se abre y empiezan a caminar ellos en medio para poder pasar. Hay gente que dice que son historias que están en la Biblia, y alguien las exageró, porque es imposible que un mar se pueda abrir, que las aguas se separen. Usted y yo creemos en un libro que lo que ahí dice, así fue. Le hago una pregunta: ¿Moisés tenía Biblia? Dios abrió el mar hasta que Moisés extendió su mano. El hombre y Dios trabajan juntos. Moisés conoció a Dios cara a cara, no hubo una referencia bíblica, no había un documento que dijera cómo era Dios.
Siguiente historia: II Reyes 20:1-6
Un hombre a punto de morir a causa de una enfermedad, llegó delante de Dios, clamó y Dios lo oyó. El le dice: “Te voy a sanar, te extiendo la vida quince años”. Ese es un regalo. Luego le dice: “Voy a liberar al pueblo,” otro regalo. Viene el rey y dice: “Pero, ¿qué señal tendré de eso?”. Entonces, le pregunta al rey: “¿Qué es más fácil, que la sombra se adelante o que retroceda?”. A lo que responde: “Que retroceda”. Le dice: “Pues va a retroceder diez grados”. ¿Qué hace Dios dándole una señal al rey? El quería señal, y la recibió. Y dice que se declinó la sombra diez grados. Eso que le estoy hablando, científicamente, ya está comprobado en la NASA. Estaban haciendo unos cálculos para el lanzamiento de una nave espacial y había dos desfases. Y uno de los de la NASA dijo: “Fíjense que yo me acuerdo que en la escuela dominical me enseñaron una historia rara, difícil de creer donde hubo un momento en que Dios a causa de un hombre, retrocedió el tiempo diez grados”.
Hay otra historia en Josué 10:12-15
Otra vez, ese mismo Dios vuelve a aparecer ahí. Hubo un hombre que clamó y dijo: “Señor, tienes que detener el tiempo para poder ganar esta batalla”. Y encontraron en la Biblia el margen que hacía falta para que el cálculo de la NASA fuera perfecto. Está comprobado que esos dos desfases existen, porque dos hombres le creyeron a Dios que era capaz de hacer todo lo posible para que recibieran lo que esperaban. El mensaje es este: Dios le manda a decir algo a través de esas tres historias. El dice: “Estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario para que tú recibas tu milagro. Si es necesario parar el día o extenderlo; lo que sea porque estoy aquí para responder a tu fe”.
¿Cómo es posible que exista ese momento en la Biblia donde Dios detiene el sol para darle una señal a un hombre? “¿Qué quieren que yo haga?”, dice Dios. ¿Que pare el tiempo, el sol? El está dispuesto a mover la galaxia entera a causa de un hombre o una mujer para que reciban su milagro. Pero, ¿dónde está ese Dios capaz de mover lo que sea por un hijo que le cree? ¿Será que a Dios se le cansó la mano de tantos milagros que tiene que hacer? ¿O será que Dios está aquí en este lugar, el Dios de Abraham, de Isaac, de Jacob? ¿Qué quiero que Dios haga este año? Si es necesario mover el cielo, lo va hacer. El está dispuesto a hacer lo sea por usted. Es una locura parar el tiempo, retrocederlo. Ahora entiendo por qué Jesús cuando iba en la barca, se durmió. Los apóstoles les decían que cómo podía dormirse si se estaban hundiendo. Jesús dijo: “¿Hasta cuándo tengo que soportar? Si tan sólo creyeran”. Y le habló a la lluvia y al mar. Pero eso les tocaba a ellos, porque el milagro lo llevamos dentro; Él hará tanto como tú creas. ¿Qué esperas para el próximo año? ¿Vivir igual? El que espera eso, eso le va a pasar. Pero si en este lugar hay hombres y mujeres que ya se cansaron de vivir así, y no concuerda con lo que dice la Biblia, si ahí lo dice, Dios lo hará. Yo creo en un Dios que hace cosas raras.
Antes de trabajar en la iglesia tiempo completo, trabajé en un banco; me pusieron tres apodos por ser cristiano. Todas las mañanas, no en hora de trabajo, sino antes, me sentaba en mi cubículo y doblaba mis rodillas, empezaba a orar, a interceder por ellos, a pedir misericordia y a invocar la presencia de Dios en ese lugar. Estando un momento así, donde estaba hablando cara a cara con Dios, me tocaron la puerta, y cuando abrí, había una mujer, se me quedó viendo y me dijo: -¿Qué está haciendo?-. -¿Por qué? -le pregunté. -Porque yo iba caminando en el corredor y cuando pasé por esta puerta, se me aguadaron las piernas y me iba a caer al suelo-. Le dije: -Estoy orando, Dios está aquí porque quiere entrar a su corazón, darle vida eterna, y ese poder que sintió en su cuerpo es la manifestación del Dios Todopoderoso, que mueve la tierra y el sol cuando una mujer le cree-. La segunda vez, ella estaba afuera y la encontré sentada en un banco. Me acerqué y le pregunté si le pasaba algo. Se levantó como mareada y me pregunto si yo estaba orando otra vez.
¡Comienza el año nuevo hoy, recibe tu milagro! Podemos hacer que el cielo se mueva. ¿Qué señal quiere? El ya lo dio todo, ya se entregó por completo. Dios es un dios de todo. Cuando yo encontré estas historias, Dios me hizo entender que está dispuesto a hacer lo que sea, a mover lo que sea, por un hijo que le cree con todas sus fuerzas y que se niega a vivir de la manera que no está escrito. Esa Palabra de Dios se debe de cumplir en mi vida, y si aquí dice que soy de los que da y no de los que pide prestado, me niego a vivir de otra forma. Si aquí dice que soy sano, me niego a vivir de otra forma. ¿Cuánto cree que Dios puede hacer por usted? ¿Cuánto está dispuesto a mover por usted, por esa fe que lleva dentro? ¿Qué quiere que haga Dios? ¿Que detenga el tiempo? ¿Que mueva el mar? Lo hará. Así es ese Dios en el que creemos y está aquí por causa suya, porque sabía que usted iba a venir el día de hoy. Así comienza este año, con lo que usted cree que hará. El año nuevo comienza ahora.
Levante las manos al cielo y saque el milagro que quiere. Dígale cuánto cree. Usted está en esa montaña, o el mar se abre o se abre, porque si no, se muere. Está frente a esa enfermedad, y se quita o se muere. Esta frente a la adversidad, o le ordena que se vaya o vivirá así toda su vida.

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miércoles 13 de agosto de 2008

El Poder de Intentarlo


Dios siempre va estar dispuesto para darte otra oportunidad; sino, no hubiera muerto en la cruz del calvario.

Mateo 14:23 en adelante

Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo. Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: !!Un fantasma! Y dieron voces de miedo.
Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: !!Tened ánimo; yo soy, no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: !!Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: !!Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

Siento una profunda admiración por el pueblo guatemalteco. Cuando uno está en otro país, compara la gente, cómo se desenvuelve en lo cultural, económico, espiritual. Siento una admiración en la forma en que llevan las cosas espirituales. Sé que todos los venezolanos lo comentamos cuando vamos de regreso a nuestras naciones. Normalmente, ustedes no lo ven porque están tan sumergidos en el río de Dios, que muchas veces no se dan cuenta del tamaño y magnitud de lo que hacen no sólo en Guatemala, sino en el resto del mundo, hemos sido bendecidos. Aprendí la perseverancia, las ganas de luchar, de seguir adelante. En Venezuela, tenemos de todo, inclusive el uranio, tenemos la reserva más grande del mundo. Nosotros tiramos el diesel, lo utilizamos para matar la maleza, lo regalamos prácticamente. Tenemos mucho, pero me ha impresionado la calidad de vida de los guatemaltecos. A veces son las mismas circunstancias de la vida lo que nos impulsa a hacer las cosas. Cada vez que intentamos en la vida avanzar y que hacemos un nuevo intento por surgir, esto nos lleva a fortalecernos. Aunque en la Escritura, nota que Jesús al final dice: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste? Pedro fue el único personaje que se levantó e intentó caminar sobre las aguas.

Hay una similitud entre los que tienen éxito y los que están fracasados. Los que tuvieron éxito son los que lograron salir de la barca. La diferencia está en intentar hacer las cosas. No sé quiénes de ustedes tienen un sueño que quieren alcanzar en la vida. Pero normalmente se queda en eso. ¿Cuántas veces estamos envueltos en miedos y temores? Pero no hay que dejar que esos temores te eviten intentar las cosas. Recuerdo que yo sabía mucho de armas, podía dominar los armamentos, eso era lo mío. Cuando el Señor me llamó, me tocó una iglesia muy golpeada, y un día mientras llegaba a la casa, el pastor me estaba esperando para entregarme la iglesia. El pastor se fue, yo me arrodillé en mi casa y le pregunte a Dios: “¿Qué hago? Y esos son los momentos cruciales en la vida donde Dios hace un silencio, y espera a ver la reacción en nosotros. Creo que fue lo que sintió Pedro; me imagino que él pensó: “Si el maestro cree que yo puedo, yo puedo intentarlo”.

Creo que Dios piensa que cada uno de nosotros podemos intentarlo en la vida y podemos lograrlo. Vale la pena intentarlo. Me imagino el cuadro de Pedro caminando sobre las aguas, y al llegar a la barca, se fue regañado. Quizás los discípulos burlándose de él, pero me imagino a Pedro decir: “Sí, pero ninguno de ustedes caminó sobre el agua; yo lo intenté”. Hay un poder grande en la vida del ser humano y es cuando se atreve a intentar las cosas. Hoy estaba hablando con el apóstol Cash, y platicamos que debo prepararme bien porque vamos a empezar esta semana nuestro templo. Nosotros a pesar de tenerlo todo en Venezuela, no tenemos lo que ustedes tienen. Venimos y nos llevamos eso en lo más profundo de nuestro corazón, pero al llegar a Venezuela, es otra la realidad. Ahorita vamos a construir un templo como el que ustedes tienen, pero con la diferencia que allá nadie lo ha hecho, pero yo sé que si Dios está conmigo, lo voy a lograr.

Hay un gran poder en intentar las cosas que llevamos por delante, tener la fe necesaria para decir “también lo voy a lograr”. Estaba sentado con el pastor Cash, yo venía para acá, manejé cinco horas y cuando me di cuenta, dejé mi pasaporte. Pensé que tal vez era Dios el que no quería que viniera, pero dije “no”. Llamé a la secretaria que moviera muchas cosas para que yo lograra subirme al avión, y lo logré. Hoy me dijo el apóstol Cash que me tocaba predicar aquí. Yo no dije que no podía, sino que aproveché la oportunidad que él me estaba dando. Nuestro Dios es el dios de las oportunidades.

El gran problema del pueblo cristiano es que no intenta las cosas, y cuando fracasa, no lo vuelve a intentar. ¿Se recuerda de aquel rey que tenía problemas porque lo estaban rodeando, y le dicen “toma la saeta y golpea tres veces”? Pero el profeta le dice: ¿por qué no golpeaste con más insistencia? En la vida, hay que seguir intentando hasta conseguir las metas que nos hemos propuesto en Cristo Jesús. En cada intento que hacemos y fracasamos, no perdemos, nos fortalecemos para seguir adelante. Los fracasos vienen a ser como un gran aliado. ¿Cuánta gente no hemos oído predicar en cuanto a Sansón? Pero yo admiro a Sansón de una manera tremenda, porque pasando por lo que pasó, y el escarnio al que fue sometido después de su caída, ¿sabe lo que hizo? Se levantó y pidió una nueva oportunidad, quería intentarlo nuevamente. Tuvo la decisión de levantarse; si siete veces cae el justo, pues siete veces se levanta. ¿Por qué fracasa la gente en el matrimonio? Porque pierden la fe, pero hay que levantarse. Cada intento que llevamos, podemos lograrlo y seguir adelante.

Mi esposa y yo cumplimos 13 años de casados, la llevé a un restaurante muy bonito, como cuando éramos novios, la tomé por la cintura, muy cariñoso. Ella me dijo: “Cómo has cambiado, no eres el mismo hombre que antes, yo comencé a llorar fuertemente, porque durante 10 años, tuvimos una relación que no fue muy buena, en el sentido de pleitos, maltratos, etc. Pero ¿qué tal si el quinto año yo digo: “Esto no funciona”? Pero no sólo en el área del matrimonio, sino en las finanzas. Cualquier argumento se puede meter en su mente, pero no entiende que cada vez que fracasa, puede llenarse de sabiduría. Yo dije: “Trece años, y lo que nos pasa para seguir mejorando. Si estás pasando por una crisis financiera en tu matrimonio, con tus hijos, no desmayes porque Dios está contigo. Si Sansón en medio de su problema lo pudo hacer, nosotros podemos. Dios es un dios de oportunidades. El está esperando a alguien que diga: “Yo quiero intentarlo”. Dios está en esta reunión y le está preguntando: ¿Quién quiere intentarlo?

Lo que el espíritu quiere decir a tu espíritu es que no te rindas, hay poder en cada intento que haces. Pedro lo vivió cuando negó al Señor. ¿No será que Dios por haberle fallado al Señor se sentía excluido del grupo? Pero Pedro tenía que tomar una decisión en la vida. Las circunstancias están dadas, pero somos nosotros los que nos levantamos para tomar las decisiones. Hay que intentarlo. Si me sale bien o mal, total lo hago con cariño, agradecido por todo lo que han hecho por nosotros.

Eso es lo que Dios quiere en nuestra vida, quiere sacar eso. Dice la Biblia que es el León de la tribu de Judá, aunque a veces en las circunstancias parecemos gatitos, pero hay un león que dice: “ruge”. No te mires tal cual como te ves hoy, sino como el futuro. Sigue luchando, algún día serás el hombre que quieres ser. Dios quiere formar un carácter dentro de ti, eso fue lo que llevó a Jesús a morir en la cruz del calvario. Él había formado el cuerpo humano, Él se había angustiado por el dolor, pero conocía el futuro y dijo: “tengo que intentarlo, hacer la voluntad del Padre. Podemos lograrlo”. Tú dirás: “Mi vida no tiene remedio”. Pero Jesús está aquí para decir: “Tu vida puede ser mejor, todas las cosas son hechas nuevas”. Yo sueño en mi corazón con ver a mi nación consagrada. Cuando escuchaba los números aquí en Guatemala, “tanto por ciento de cristianos”, mi corazón se llenaba de tristeza al ver el evangelio tan atrasado en Venezuela. Pude llegar a frustrarme y decir: “Con cincuenta o sesenta estoy bien,” pero las cosas deben de cambiar. Dios tiene que levantar hombres que amen y quieran intentarlo, aunque lo regañen, aunque se hunda en medio del mar.

Si has venido hoy desanimado, triste, con problemas, quizás con algún sueño que un día tuviste y luego lo abortaste, hoy dile: “Señor, quiero intentarlo”. Hay mucha gente que peca y no se levantan, porque no tienen ese espíritu para levantarse. ¿Acaso la cruz de Cristo no es suficiente para que te levantes? Si alguno ha pecado, abogado tiene. Como pastor, he visto a la gente derribarse, claro que trae una culpabilidad, pero el asunto está en decir: “Dame otra oportunidad, permíteme volver a intentarlo, me voy a levantar siendo un hombre nuevo en tu nombre”. Ese es el tipo de personas que Dios busca para transformarlos y cambiar la vida de otras personas.
Dios siempre va estar dispuesto para darte otra oportunidad; sino, no hubiera muerto en la cruz del calvario. Un día, Dios creó al hombre y éste le fallo. Luego dijo que eliminaría a todos los hombres de la faz de la tierra, pero luego vio a Noé y dijo: “lo voy a volver a intentar,” falló Noé, David y otros, y dijo Dios que había uno que no fallaría y envió a Jesús. Dios te dice: “Levántate y vuelve a intentarlo,” sólo tienes que cambiar el método. ¿Por qué no le das una oportunidad a tu esposo, esposa? ¿Por qué no le damos la oportunidad a gente que está a nuestro alrededor?

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Josué 1:8 (Biblia al Día) Que no se aparte nunca de tu boca este libro de la ley. Medita en el, día y noche y obedécelo al pie de la letra. Solamente así tendrás éxito.

Si tu quieres tener éxito, solamente así podrás alcanzarlo, no puedes negociar con Dios otra manera de alcanzar el éxito. Prosperarás si y solo SI meditas Su palabra.